Drenájes percutáneos

Percutáneo significa que es un tratamiento que se hace a través de la piel, generalmente por punción, sin necesidad de realizar ningún corte ni incisión quirúrgica.

Cuando en nuestro organismo tenemos una acúmulo o colección de líquido en un sitio anómalo hay que drenarlo. Esto se puede hacer mediante cirugía abierta o muchas veces mediante un catéter (tubo) que colocamos por punción y guiado hasta el sitio exacto mediante distintas técnicas de imagen (ecografía, TAC, Rx…)

Las colecciones pueden ser de pus y en ese caso son muy peligrosas, se denominan abcesos y pueden aparecer en la pleura o en la cavidad del abdomen, si no se drenan pueden desencadenar una septicemia (infección de la sangre). Otras veces puede ser sangre extravasada por una hemorragia interna o hematomas. Los colecciones de bilis o colecciones de orina retenidas también darán problemas serios.

Drenajes en las vías biliares. Esta es una situación particular que se da cuando hay obstrucción en los conductos biliares bien por piedras o bien por tumores. Además del riesgo de infección grave (conocido como colangitis) el paciente estará amarillo (ictericia) y tendrá alto riesgo de tener un fallo hepático. A veces esta situación requiere cirugía, otras un tratamiento por endoscopia y otras u tratamiento intervencionista mediante drenaje biliar (drenaje percutáneo de los conductos biliares)

Drenajes en el Riñón. Cuando se obstruyen las vías urinarias bien por un cálculo o bien por un tumor la orina se acumula dentro del riñón sin poder salir y hace que el riñón se hinche (hidronefrosis). Es una situación grave que si no se resuelve puede llevar a la perdida del riñón y/o desencadenar un cuadro de infección grave. El drenaje percutáneo de la orina estancada en un riñón se conoce como nefrostomía percutánea.